12 July 2016

Estudios de postgrado en verano y algo más

Posted by Cristina Garcinuno

estudios de postgrado en verano

Verano alabado como un momento de libertad gloriosa. Para muchos significa un cambio de ritmo, de trabajo, de obligaciones familiares, de avanzar en tus estudios de postgrado para empezar el nuevo año laboral con más fuerza y con más posibilidades de cambio.

Quizás todo esto te sea familiar, verano sí pero las obligaciones no desaparecen ¿te suena?

A pesar de ello, esto no significa que no puedas disfrutar.

Tanto si eres un cocinero de campamento de verano, un vendedor al por menor o un alto directivo de una multinacional, sacar tiempo para disfrutar del verano te ayudará a conseguir una mayor concentración tanto en tus estudios de postgrado como en tu trabajo, y además estarás de mejor humor, cosa que agradecerá tu entorno más cercano.

La clave está en saber equilibrar las obligaciones con la devoción.

Puedes probar con alguna de  las siguientes recomendaciones:

 

1- Actividades al aire libre.

En la mayoría de las partes del mundo, el verano es el mejor momento para estar fuera. Aprovecha al máximo el clima cálido, prueba a hacer un curso de navegación, senderismo, camping, montañismo, visitar la playa o incluso broncearte en el parque de tu barrio.

Si no eres una persona al que le guste mucho el deporte, organiza con algunos amigos o miembros de la familia un picnic al aire libre, por ejemplo.

Esos momentos de ocio los agradecerás a la hora de volver a la rutina diaria y cumplir con tus obligaciones.

 

2- Viajar.

 Algunas personas son capaces de tomar la decisión de montarse en un coche a la aventura y sin rumbo fijo. ¡Un viaje sin límite de tiempo! Sin embargo, esto no le sucede a la inmensa mayoría de la gente.

Si no tienes los fondos o el tiempo para ese tipo de viaje, reúne a algunos compañeros a los que le guste la aventura y ¡Poneros en ruta! No es necesario dedicar mucho tiempo a este viaje, eso sí, debe estar más planificado. ¡Te vendrá de maravilla para desconectar y coger fuerzas!

Puedes visitar las partes más interesantes y cercanas a tu domicilio, seguro que hay un montón de sitios que aún no conoces a poca distancia de tu residencia habitual.

¡El descanso de tu entorno cotidiano vale la pena!

 

3- Actividades turísticas locales.

En la misma línea que el punto anterior, deberías ser capaz de encontrar algo de interés en tu propia ciudad. Incluso si vives en un pequeño pueblo en el medio de la nada, la salida a la tienda “extraña” de la calle principal o la búsqueda de los "tesoros" de la biblioteca local puede proporcionarte un par de horas de entretenimiento.

 

4- Trabajo voluntario.

Para aquellos que gozan de más tiempo libre, el trabajo voluntario es una buena opción para mantener tu mente alejada por unas horas de tu rutina diaria.

Si  no tienes tiempo libre cada día o cada semana para dedicarte a esta ocupación de una manera regular, también puedes realizar algún tipo de voluntariado esporádico, una obra de caridad, o ayudar con algún evento.

Esto te mantendrá conectado con los demás, ayudar a una buena causa te hará sentirte bien contigo mismo, además ganarás experiencia laboral y vital que seguramente te vendrá muy bien en el futuro. Piensa que las empresas cada vez dan más importancia al compromiso de sus trabajadores a la hora de decidirse entre varios candidatos para cubrir  un puesto en su empresa.


5- Potencia tus habilidades.

¿Te gusta cocinar? ¿La cerámica? ¿Jugar al fútbol?  El verano es un buen momento para relajarse y perfeccionar tus habilidades solo o con amigos. Puedes realizar alguna actividad educativa que complemente tu formación, algunas escuelas tienen listas de lectura de verano, perfeccionar idiomas a través de los cursos que te ofrece tu Escuela de Negocios.

Las clases de verano y las lecturas del curso, cursos online, tu biblioteca local y la preparación para los exámenes,  todas son fórmulas adecuadas para continuar aprendiendo a tu ritmo, y, posiblemente, ponerte al día en los temas que llevabas más retrasados.

 

5- Actividades sociales.

Puede ser tentador permanecer tirado en el sofá de tu casa delante del televisor, pero las mejores aventuras son aquellas que implican a los nuevos y viejos amigos.

Las reuniones con los amigos en una terraza de tu ciudad, ir a bailar, tomar el aperitivo en un bar  o simplemente iros a la piscina o a jugar al tenis.

El verano también puede ser el momento perfecto para probar aquello que siempre hayas querido hacer pero que por una u otra razón no hayas podido realizar.

Ir en kayak por aguas salvajes, terminar el proyecto de arte de pintura que dejaste abandonado el año pasado o, finalmente, probar todas esas recetas y artesanías que has ido guardando de tus publicaciones favoritas de Pinterest.

 

El verano no significa tirar por la borda todo el trabajo que has realizado durante el  año en tu Escuela de Negocio, ni significa que las responsabilidades laborales y familiares desaparezcan, pero aún así es una buena época para pasar buenos momentos, para probar algo nuevo, para juntarte con tus amigos y familiares, y porqué no ¡Para disfrutar de una nueva aventura!

Recuerda, “El secreto es la planificación de tu tiempo y el equilibrio”

 

Cristina Garcinuño

Marketing Assistant EUDE Business School

Tu máster en el mundo real

Topics: Formación, Másters

    
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